viernes, 29 de mayo de 2009

Pablo encarna Cayetano Delaura en "del amor y otros demonios"

"Del amor y otros demonios" relata la historia de una pequeña niña llamada Sierva María, la cual ha sufrido una serie de calvarios a lo largo de su corta vida, y en este proceso narrativo se van describiendo diversos paisajes de un pueblo colombiano cuyo nombre no es mencionado en el libro, sus problemas sociales, culturales, ambientales, etc. Luego de que la mordiese un perro rabioso en el mercado, se comienza a creer que la niña se había contagiado dicha enfermedad, y luego, al recuperarse se comienza a creer que la pequeña Sierva María está poseída, de esta forma es llevada a un convento por su padre, el marqués de Casalduero y Dueñas,donde es tratada de forma aberrante, y se enamora del cura que la tenía que exorcizar llamado Cayetano Delaura y él de ella, pero al enterarse de esta situación el obispo cambia de cura y a Cayetano lo encierra en un leprosario y a Sierva María la llenan de torturas para sacar el supuesto "demonio" que terminan en su muerte. Después de muerta le seguía creciendo el cabello y surge el mito que ella hacía milagros. Al abrirse su tumba, luego de cientos de años se descubre que el pelo nunca le dejó de crecer, este media 22 metros y 11 centímetros.

El personaje
Cura español, bibliotecario de la Diócesis de Cartagena de Indias (36 años). Con una vocación definida desde temprana edad, Cayetano  siente su vida claramente encaminada hacia el misticismo y el estudio de las altas verdades. Es virgen y siempre que siente deseo en su cuerpo se obliga al trabajo intelectual hasta quedar exhausto. Fantasea que entra en éxtasis divino, que logra mirar el rostro de Dios y se hace uno con él. Por lo general, cae dormido antes de conseguirlo.

El obispo es su mentor y mantienen una relación íntima, de afecto profundo.  Teólogo experto, Cayetano suele sostener largas discusiones con sus colegas, especialmente con el Obispo sobre la naturaleza divina, la relación del individuo con la trinidad y el origen del mal. Se sabe de memoria a los poetas del siglo de oro, en especial a Garcilaso de la Vega,
por quien siente una devoción profunda. Asegura que es abuelo de su tatarabuela. Garcilaso es una de las pocas inclinaciones no religiosas que Cayetano se permite.

Cuando el Obispo le exige exorcizar la niña, Cayetano se siente incapaz. Al conocerla pronto descubre que la niña no está endemoniada y es más bien victima de las circunstancias. Poco a poco la niña se gana su corazón y le roba el sueño. Cayetano se enamora perdidamente y entiende por fin el sentido exacto de los versos que recita de memoria: “Por voz nací, por vos tengo la vida, por vos he de morir y por vos muero”.